Doy gracias a mi Dios en toda memoria de vosotros,
Pablo, escribiendo a amigos lejanos: cada recuerdo de ellos se vuelve gratitud a Dios.
Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: mas os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os he hecho notorias.
Jesús llama amigos a Sus discípulos, no siervos, y les da a conocer lo que oyó del Padre.
RV 190912Este es mi mandamiento: Que os améis los unos a los otros, como yo os he amado. 13Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su vida por sus amigos. 14Vosotros sois mis amigos, si hiciereis las cosas que yo os mando. 15Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: mas os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os he hecho notorias. 16No me elegisteis vosotros a mí, mas yo os elegí a vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé. 17Esto os mando: Que os améis los unos a los otros. 18Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me aborreció antes que a vosotros.
Escrito por un amigo cercano de Jesús para que los lectores crean y tengan vida en Su nombre.
Doy gracias a mi Dios en toda memoria de vosotros,
Pablo, escribiendo a amigos lejanos: cada recuerdo de ellos se vuelve gratitud a Dios.
Hierro con hierro se aguza; y el hombre aguza el rostro de su amigo.
Como el hierro afila el hierro, los buenos amigos se hacen mejores unos a otros.
Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero: mas ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra el uno, dos estarán contra él; y cordón de tres dobleces no presto se rompe.
El Predicador alaba la compañía: mejores son dos que uno, se levantan el uno al otro, y cordón de tres dobleces no presto se rompe. Muchas parejas ven a Dios en el tercer hilo.
El hombre que tiene amigos, ha de mostrarse amigo: y amigo hay más conjunto que el hermano.
La amistad también pide algo de ti, y hay amigos más unidos que un hermano.