En el día que temo, yo en ti confío.
Una oración honesta para los momentos de miedo: cuando tema, en Ti confiaré.
Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera a Jehová.
Cuando estás a punto de rendirte, aférrate a la esperanza de ver la bondad de Dios en esta vida, y espéralo con valor.
RV 190910Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá. 11Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud, a causa de mis enemigos. 12No me entregues a la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad. 13Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. 14Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera a Jehová.
El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.
En el día que temo, yo en ti confío.
Una oración honesta para los momentos de miedo: cuando tema, en Ti confiaré.
Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.
Aunque los más cercanos te dejen, el Señor te recogerá.
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Dios promete Su presencia, Su fuerza y Su ayuda cuando el miedo aprieta.
Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
Lo único que vale la pena pedir: estar con Dios y contemplar Su hermosura todos los días de tu vida.
Mejor es el fin del negocio que su principio: mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu. No te apresures en tu espíritu a enojarte: porque la ira en el seno de los necios reposa.
Mejor es el final de un asunto que su principio, y mejor el espíritu sufrido que el altivo. No te apresures a enojarte.