Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.
Aunque los más cercanos te dejen, el Señor te recogerá.
Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
Lo único que vale la pena pedir: estar con Dios y contemplar Su hermosura todos los días de tu vida.
RV 19091Jehová es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme? 2Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron. 3Aunque se asiente campo contra mí, no temerá mi corazón: aunque contra mí se levante guerra, yo en esto confío. 4Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo. 5Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; ocultaráme en lo reservado de su pabellón; pondráme en alto sobre una roca. 6Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: cantaré y salmearé a Jehová. 7Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; y ten misericordia de mí, respóndeme.
El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.
Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.
Aunque los más cercanos te dejen, el Señor te recogerá.
Jehová es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?
Si el Señor es tu luz y tu salvación, ¿de quién temerás?
Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera a Jehová.
Cuando estás a punto de rendirte, aférrate a la esperanza de ver la bondad de Dios en esta vida, y espéralo con valor.