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Salmos 40:1-2

Salmos 40:1-2
Resignadamente esperé a Jehová, e inclinóse a mí, y oyó mi clamor. E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.

David recuerda una espera larga y oscura: Dios lo oyó y lo sacó del pozo. La espera también es parte de la historia.

RV 1909

Salmos 40:1-2 en contexto

1Resignadamente esperé a Jehová, e inclinóse a mí, y oyó mi clamor. 2E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. 3Puso luego en mi boca canción nueva, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y esperarán en Jehová. 4Bienaventurado el hombre que puso a Jehová por su confianza, y no mira a los soberbios, ni a los que declinan a la mentira. 5Aumentado has tú, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros, no te los podremos contar: si yo anunciare y hablare de ellos, no pueden ser enarrados.

El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.

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Versículos relacionados

Isaías 43:2
Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

No promete que evitarás las aguas, sino que Dios estará contigo en ellas.

1 Reyes 19:5-7
Y echándose debajo del enebro, quedóse dormido: y he aquí luego un ángel que le tocó, y le dijo: Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y un vaso de agua: y comió y bebió, y volvióse a dormir. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, tocóle, diciendo: Levántate, come: porque gran camino te resta.

Elías, agotado y deseando morir, no recibe reproches: Dios lo deja dormir, le da comida y agua, y le dice que el camino que le queda es largo.

Salmos 30:5
Porque un momento será su furor; mas en su voluntad está la vida: por la tarde durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría.

El llanto puede durar toda la noche, pero a la mañana viene la alegría. El dolor es real, y no es la última palabra.

Isaías 41:10
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Dios promete Su presencia, Su fuerza y Su ayuda cuando el miedo aprieta.

Habacuc 2:3
Aunque la visión tardará aún por tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá: aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará.

La respuesta de Dios a un profeta que preguntaba hasta cuándo: la visión tiene su tiempo; espérala, aunque parezca tardar.