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Colosenses 3:12

Colosenses 3:12
Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;

La paciencia se viste cada día, como la ropa, junto con la compasión, la bondad, la humildad y la mansedumbre.

RV 1909

Colosenses 3:12 en contexto

9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 10Y revestídoos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme a la imagen del que lo crió; 11Donde no hay Griego ni Judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni Scytha, siervo ni libre; mas Cristo es el todo, y en todos. 12Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia; 13Sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección. 15Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.

Pablo señala a una iglesia joven que Cristo es suficiente, y muestra cómo es la vida nueva en casa.

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Versículos relacionados

Proverbios 14:29
El que tarde se aira, es grande de entendimiento: mas el corto de espíritu engrandece el desatino.

Tardar en enojarse es señal de verdadero entendimiento; enojarse enseguida deja a la vista la necedad.

Gálatas 5:22-23
Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley.

Lo que el Espíritu de Dios hace crecer en una persona: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio.

Efesios 4:2-3
Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos a los otros en amor; Solícitos a guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

La humildad, la mansedumbre y la paciencia guardan el vínculo de la paz.

Santiago 5:7-8
Pues, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía. Tened también vosotros paciencia; confirmad vuestros corazones: porque la venida del Señor se acerca.

Paciencia como la del labrador: no puedes apurar la cosecha, pero puedes afirmar tu corazón mientras esperas.