EN

Proverbios 14:29

Proverbios 14:29
El que tarde se aira, es grande de entendimiento: mas el corto de espíritu engrandece el desatino.

Tardar en enojarse es señal de verdadero entendimiento; enojarse enseguida deja a la vista la necedad.

RV 1909

Proverbios 14:29 en contexto

26En el temor de Jehová está la fuerte confianza; y esperanza tendrán sus hijos. 27El temor de Jehová es manantial de vida, para apartarse de los lazos de la muerte. 28En la multitud de pueblo está la gloria del rey: y en la falta de pueblo la flaqueza del príncipe. 29El que tarde se aira, es grande de entendimiento: mas el corto de espíritu engrandece el desatino. 30El corazón apacible es vida de las carnes: mas la envidia, pudrimiento de huesos. 31El que oprime al pobre, afrenta a su Hacedor: mas el que tiene misericordia del pobre, lo honra. 32Por su maldad será lanzado el impío: mas el justo en su muerte tiene esperanza.

Dichos breves de sabiduría práctica para la vida diaria, muchos atribuidos a Salomón.

Aparece en

Versículos relacionados

Efesios 4:2-3
Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos a los otros en amor; Solícitos a guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

La humildad, la mansedumbre y la paciencia guardan el vínculo de la paz.

Colosenses 3:12
Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;

La paciencia se viste cada día, como la ropa, junto con la compasión, la bondad, la humildad y la mansedumbre.

Salmos 40:1-2
Resignadamente esperé a Jehová, e inclinóse a mí, y oyó mi clamor. E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.

David recuerda una espera larga y oscura: Dios lo oyó y lo sacó del pozo. La espera también es parte de la historia.

Gálatas 5:22-23
Mas el fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, Mansedumbre, templanza: contra tales cosas no hay ley.

Lo que el Espíritu de Dios hace crecer en una persona: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio.