Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo:
Justificados por la fe, tenemos paz con Dios por medio de Jesucristo.
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí.
La fe de Pablo en una frase: Cristo vive en mí, el Hijo de Dios que me amó y se entregó por mí.
RV 190917Y si buscando nosotros ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera. 18Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago. 19Porque yo por la ley soy muerto a la ley, para vivir a Dios. 20Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí. 21No desecho la gracia de Dios: porque si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.
Pablo defiende la libertad en Cristo: somos justificados por gracia mediante la fe.
Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo:
Justificados por la fe, tenemos paz con Dios por medio de Jesucristo.
Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jesús; el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y sentóse a la diestra del trono de Dios.
Pon los ojos en Jesús, que inicia la fe y la lleva a su plenitud.
Y respondiendo Jesús, les dice: Tened fe en Dios.
Jesús no apunta a la fe misma, sino a Aquel en quien descansa: tened fe en Dios.
Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.
Jesús a Tomás, que necesitó ver: bienaventurados los que creen sin haber visto.