Y respondiendo Jesús, les dice: Tened fe en Dios.
Jesús no apunta a la fe misma, sino a Aquel en quien descansa: tened fe en Dios.
Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo:
Justificados por la fe, tenemos paz con Dios por medio de Jesucristo.
RV 19091Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo: 2Por el cual también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. 3Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4Y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;
La carta más completa de Pablo sobre la gracia, la fe y la vida en el Espíritu, escrita a la iglesia en Roma.
Y respondiendo Jesús, les dice: Tened fe en Dios.
Jesús no apunta a la fe misma, sino a Aquel en quien descansa: tened fe en Dios.
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí.
La fe de Pablo en una frase: Cristo vive en mí, el Hijo de Dios que me amó y se entregó por mí.
Y dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.
La oración de los apóstoles la puede hacer cualquiera: auméntanos la fe.
Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jesús; el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y sentóse a la diestra del trono de Dios.
Pon los ojos en Jesús, que inicia la fe y la lleva a su plenitud.
Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.
Que la paz de Dios gobierne en tu corazón, y sé agradecido.