Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí.
La fe de Pablo en una frase: Cristo vive en mí, el Hijo de Dios que me amó y se entregó por mí.