Todas vuestras cosas sean hechas con caridad.
Toda una forma de vivir en una línea: que todo lo que hagas sea hecho con amor.
Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
Todo lo demás cambia; Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
RV 19095Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré. 6De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me hará el hombre. 7Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; la fe de los cuales imitad, considerando cuál haya sido el éxito de su conducta. 8Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. 9No seáis llevados de acá para allá por doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es afirmar el corazón en la gracia, no en viandas, que nunca aprovecharon a los que anduvieron en ellas. 10Tenemos un altar, del cual no tienen facultad de comer los que sirven al tabernáculo. 11Porque los cuerpos de aquellos animales, la sangre de los cuales es metida por el pecado en el santuario por el pontífice, son quemados fuera del real.
Una carta a creyentes tentados a rendirse, que muestra a Jesús como superior a todo lo anterior.
Todas vuestras cosas sean hechas con caridad.
Toda una forma de vivir en una línea: que todo lo que hagas sea hecho con amor.
Porque por fe andamos, no por vista.
Toda una manera de vivir en pocas palabras: andamos por fe, no por lo que vemos.
En todo tiempo ama el amigo; y el hermano para la angustia es nacido.
El verdadero amigo ama en todo tiempo y está presente en la angustia.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia.
Confía en Dios con todo tu corazón, no solo con la parte que logras entender.