Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración;
Tres hábitos para un tramo difícil: gozarse en la esperanza, ser sufrido en la tribulación, ser constante en la oración.
Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos.
Donde dos o tres se reúnen en el nombre de Jesús, Él está con ellos. Lo dijo sobre resolver ofensas en la iglesia, y consuela a todo grupo pequeño que ora.
RV 190917Y si no oyere a ellos, dilo a la iglesia: y si no oyere a la iglesia, tenle por étnico y publicano. 18De cierto os digo que todo lo que ligareis en la tierra, será ligado en el cielo; y todo lo que desatareis en la tierra, será desatado en el cielo. 19Otra vez os digo, que si dos de vosotros se convinieren en la tierra, de toda cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos. 21Entonces Pedro, llegándose a él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete? 22Jesús le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete. 23Por lo cual, el reino de los cielos es semejante a un hombre rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos.
El Evangelio escrito para lectores judíos: la vida y enseñanza de Jesús, incluido el Sermón del Monte.
Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración;
Tres hábitos para un tramo difícil: gozarse en la esperanza, ser sufrido en la tribulación, ser constante en la oración.
Confesaos vuestras faltas unos a otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho.
Confiésense unos a otros y oren unos por otros; la oración del justo tiene poder. No dice que una oración sin respuesta demuestre que alguien no es justo.
Y esta es la confianza que tenemos en él, que si demandáremos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que demandáremos, sabemos que tenemos las peticiones que le hubiéremos demandado.
La confianza en la oración descansa en pedir conforme a la voluntad de Dios: Él nos oye.