Confesaos vuestras faltas unos a otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho.
Confiésense unos a otros y oren unos por otros; la oración del justo tiene poder. No dice que una oración sin respuesta demuestre que alguien no es justo.