Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré a ti, y esperaré.
Una oración de la mañana: me presento ante Ti al empezar el día, y espero Tu respuesta.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá.
Jesús invita a pedir, buscar y llamar con insistencia. Los versículos que siguen dicen que el Padre da buenas cosas, que no siempre son las que nombramos.
RV 19094O ¿cómo dirás a tu hermano: Espera, echaré de tu ojo la mota, y he aquí la viga en tu ojo? 5¡Hipócrita! echa primero la viga de tu ojo, y entonces mirarás en echar la mota del ojo de tu hermano. 6No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos; porque no las rehuellen con sus pies, y vuelvan y os despedacen. 7Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 8Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá. 9¿Qué hombre hay de vosotros, a quien si su hijo pidiere pan, le dará una piedra? 10¿Y si le pidiere un pez, le dará una serpiente? 11Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos, dará buenas cosas a los que le piden?
El Evangelio escrito para lectores judíos: la vida y enseñanza de Jesús, incluido el Sermón del Monte.
Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré a ti, y esperaré.
Una oración de la mañana: me presento ante Ti al empezar el día, y espero Tu respuesta.
Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
Vive con gozo, ora sin cesar, da gracias en todo: la gratitud es parte de la voluntad de Dios para ti.
Y propúsoles también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar,
Jesús contó una parábola para que sigamos orando y no nos desanimemos.
Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.
La oración no necesita público: busca un lugar tranquilo, cierra la puerta y habla con tu Padre.