Y propúsoles también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar,
Jesús contó una parábola para que sigamos orando y no nos desanimemos.
Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré a ti, y esperaré.
Una oración de la mañana: me presento ante Ti al empezar el día, y espero Tu respuesta.
RV 19091Escucha, oh Jehová, mis palabras; considera la meditación mía. 2Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a ti oraré. 3Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré a ti, y esperaré. 4Porque tú no eres un Dios que ame la maldad: el malo no habitará junto a ti. 5No estarán los insensatos delante de tus ojos: aborreces a todos los que obran iniquidad. 6Destruirás a los que hablan mentira: al hombre de sangres y de engaño abominará Jehová.
El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.
Y propúsoles también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar,
Jesús contó una parábola para que sigamos orando y no nos desanimemos.
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá.
Jesús invita a pedir, buscar y llamar con insistencia. Los versículos que siguen dicen que el Padre da buenas cosas, que no siempre son las que nombramos.
Y esta es la confianza que tenemos en él, que si demandáremos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que demandáremos, sabemos que tenemos las peticiones que le hubiéremos demandado.
La confianza en la oración descansa en pedir conforme a la voluntad de Dios: Él nos oye.
Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
Vive con gozo, ora sin cesar, da gracias en todo: la gratitud es parte de la voluntad de Dios para ti.