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Miqueas 7:18

Miqueas 7:18
¿Qué Dios como tú, que perdonas la maldad, y olvidas el pecado del resto de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque es amador de misericordia.

No hay Dios como Él: perdona, no guarda Su enojo para siempre y ama la misericordia.

RV 1909

Miqueas 7:18 en contexto

15Yo les mostraré maravillas como el día que saliste de Egipto. 16Las gentes verán, y se avergonzarán de todas sus valentías; pondrán la mano sobre su boca, ensordecerán sus oídos. 17Lamerán el polvo como la culebra; como las serpientes de la tierra, temblarán en sus encierros: despavorirse han de Jehová nuestro Dios, y temerán de ti. 18¿Qué Dios como tú, que perdonas la maldad, y olvidas el pecado del resto de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque es amador de misericordia. 19El tornará, él tendrá misericordia de nosotros; él sujetará nuestras iniquidades, y echará en los profundos de la mar todos nuestros pecados. 20Otorgarás a Jacob la verdad, y a Abraham la misericordia, que tú juraste a nuestros padres desde tiempos antiguos.

Un profeta del campo que llamó a Israel a la justicia y la misericordia, y nombró a Belén como lugar de nacimiento de un gobernante que vendría.

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Versículos relacionados

Colosenses 3:13
Sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Pablo a una iglesia: sopórtense las faltas y perdónense, como Cristo los perdonó. Perdonar no es lo mismo que aceptar el daño.

Isaías 1:18
Venid luego, dirá Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos: si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.

Dios invita a Su pueblo a venir y hablar: pecados rojos como la grana pueden quedar blancos como la nieve.

Lucas 23:34
Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestidos, echaron suertes.

Desde la cruz, Jesús ora por quienes lo están crucificando.

Salmos 86:5
Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan.

Dios es bueno y perdonador, grande en misericordia con todos los que le invocan.