Engañosa es la gracia, y vana la hermosura: la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.
La gracia engaña y la belleza pasa; la mujer que teme al Señor es la que merece alabanza.
Fortaleza y honor son su vestidura; y en el día postrero reirá. Abrió su boca con sabiduría: y la ley de clemencia está en su lengua.
Fortaleza y honor son su vestido: mira el futuro sin miedo y habla con sabiduría y bondad.
RV 190922Ella se hizo tapices; de lino fino y púrpura es su vestido. 23Conocido es su marido en las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra. 24Hizo telas, y vendió; y dio cintas al mercader. 25Fortaleza y honor son su vestidura; y en el día postrero reirá. 26Abrió su boca con sabiduría: y la ley de clemencia está en su lengua. 27Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde. 28Levantáronse sus hijos, y llamáronla bienaventurada; y su marido también la alabó. 29Muchas mujeres hicieron el bien; mas tú las sobrepujaste a todas.
Dichos breves de sabiduría práctica para la vida diaria, muchos atribuidos a Salomón.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura: la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.
La gracia engaña y la belleza pasa; la mujer que teme al Señor es la que merece alabanza.
Mujer fuerte, ¿quién la hallará? porque su estima sobrepuja largamente a la de piedras preciosas.
Una mujer de fuerza y de carácter, ¿quién la hallará? Vale mucho más que las piedras preciosas.
Abre tu boca por el mudo, en el juicio de todos los hijos de muerte. Abre tu boca, juzga justicia, y el derecho del pobre y del menesteroso.
El encargo de una madre a su hijo el rey: habla por quien no puede hablar, y defiende al pobre y al necesitado.