Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.
Jesús a Tomás, que necesitó ver: bienaventurados los que creen sin haber visto.
Luego la fe es por el oir; y el oir por la palabra de Dios.
La fe crece al oír la palabra de Dios.
RV 190914¿Cómo, pues invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿y cómo creerán a aquel de quien no han oído? ¿y cómo oirán sin haber quien les predique? 15¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de la paz, de los que anuncian el evangelio de los bienes! 16Mas no todos obedecen al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? 17Luego la fe es por el oir; y el oir por la palabra de Dios. 18Mas digo: ¿No han oído? Antes bien, por toda la tierra ha salido la fama de ellos, y hasta los cabos de la redondez de la tierra las palabras de ellos. 19Mas digo: ¿No ha conocido esto Israel? Primeramente Moisés dice: Yo os provocaré a celos con gente que no es mía; con gente insensata os provocaré a ira. 20E Isaías determinadamente dice: Fui hallado de los que no me buscaban; manifestéme a los que no preguntaban por mí.
La carta más completa de Pablo sobre la gracia, la fe y la vida en el Espíritu, escrita a la iglesia en Roma.
Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.
Jesús a Tomás, que necesitó ver: bienaventurados los que creen sin haber visto.
Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios: No por obras, para que nadie se gloríe.
La salvación es un regalo que se recibe por la fe, no un premio que se gana con obras.
Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jesús; el cual, habiéndole sido propuesto gozo, sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y sentóse a la diestra del trono de Dios.
Pon los ojos en Jesús, que inicia la fe y la lleva a su plenitud.
Porque por fe andamos, no por vista.
Toda una manera de vivir en pocas palabras: andamos por fe, no por lo que vemos.