Y así que él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonathán fue ligada con la de David, y amólo Jonathán como a su alma.
Aquí empieza la amistad de David y Jonatán: el hijo del rey y un pastor, con las almas unidas.
Gozaos con los que se gozan: llorad con los que lloran.
La amistad en dos movimientos: compartir la alegría y compartir las lágrimas.
RV 190912Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; 13Comunicando a las necesidades de los santos; siguiendo la hospitalidad. 14Bendecid a los que os persiguen: bendecid, y no maldigáis. 15Gozaos con los que se gozan: llorad con los que lloran. 16Unánimes entre vosotros: no altivos, mas acomodándoos a los humildes. No seáis sabios en vuestra opinión. 17No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. 18Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, tened paz con todos los hombres.
La carta más completa de Pablo sobre la gracia, la fe y la vida en el Espíritu, escrita a la iglesia en Roma.
Y así que él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonathán fue ligada con la de David, y amólo Jonathán como a su alma.
Aquí empieza la amistad de David y Jonatán: el hijo del rey y un pastor, con las almas unidas.
Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que el dolor era muy grande.
Antes de decir nada, los amigos de Job se sentaron con él en el suelo siete días. A veces, estar ahí es la ayuda.
El ungüento y el perfume alegran el corazón: y el amigo al hombre con el cordial consejo.
El consejo sincero de un amigo alegra el corazón como un buen perfume.
Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero: mas ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra el uno, dos estarán contra él; y cordón de tres dobleces no presto se rompe.
El Predicador alaba la compañía: mejores son dos que uno, se levantan el uno al otro, y cordón de tres dobleces no presto se rompe. Muchas parejas ven a Dios en el tercer hilo.