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Romanos 8:26

Romanos 8:26
Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.

Cuando no sabes qué pedir, el Espíritu ora por ti, con gemidos que no caben en palabras.

RV 1909

Romanos 8:26 en contexto

23Y no sólo ellas, mas también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, es a saber, la redención de nuestro cuerpo. 24Porque en esperanza somos salvos; mas la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? 25Empero si lo que no vemos esperamos, por paciencia esperamos. 26Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles. 27Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios, demanda por los santos. 28Y sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien, es a saber, a los que conforme al propósito son llamados. 29Porque a los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos;

La carta más completa de Pablo sobre la gracia, la fe y la vida en el Espíritu, escrita a la iglesia en Roma.

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Versículos relacionados

Salmos 62:8
Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.)

Confía en Él en todo tiempo y derrama ante Él tu corazón: Dios es nuestro amparo.

Salmos 145:18
Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras.

Dios está cerca de todos los que le invocan de veras.

Hebreos 4:16
Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro.

Puedes acercarte a Dios con confianza, no con miedo, y hallar misericordia y ayuda cuando la necesitas.

Filipenses 4:6-7
Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús.

Lleva cada preocupación a Dios en oración, y Su paz guardará tu corazón y tu mente.