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Salmos 103:17

Salmos 103:17
Mas la misericordia de Jehová desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos;

La misericordia de Dios dura de generación en generación, hasta los hijos de los hijos.

RV 1909

Salmos 103:17 en contexto

14Porque él conoce nuestra condición; acuérdase que somos polvo. 15El hombre, como la hierba son sus días: florece como la flor del campo. 16Que pasó el viento por ella, y pereció: y su lugar no la conoce más. 17Mas la misericordia de Jehová desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos; 18Sobre los que guardan su pacto, y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra. 19Jehová afirmó en los cielos su trono; y su reino domina sobre todos. 20Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo a la voz de su precepto.

El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.

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Versículos relacionados

Deuteronomio 6:6-7
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón: Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes:

La fe se transmite en casa, en la conversación de cada día: a la mesa, en el camino, al acostarse y al levantarse.

Romanos 12:10
Amándoos los unos a los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos a los otros;

Ámense como hermanos y prefiéranse en honra unos a otros.

Josué 24:15
Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron de esotra parte del río, o a los dioses de los Amorrheos en cuya tierra habitáis: que yo y mi casa serviremos a Jehová.

La decisión de Josué ante todo Israel: yo y mi casa serviremos a Jehová.

Isaías 49:15
¿Olvidaráse la mujer de lo que parió, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque se olviden ellas, yo no me olvidaré de ti.

Aunque una madre pudiera olvidar a su hijo, Dios dice: yo no me olvidaré de ti.