Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón: Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes:
La fe se transmite en casa, en la conversación de cada día: a la mesa, en el camino, al acostarse y al levantarse.