EN

Isaías 49:15

Isaías 49:15
¿Olvidaráse la mujer de lo que parió, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque se olviden ellas, yo no me olvidaré de ti.

Aunque una madre pudiera olvidar a su hijo, Dios dice: yo no me olvidaré de ti.

RV 1909

Isaías 49:15 en contexto

12He aquí estos vendrán de lejos; y he aquí estotros del norte y del occidente, y estotros de la tierra de los Sineos. 13Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate, tierra; y prorrumpid en alabanzas, oh montes: porque Jehová ha consolado su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia. 14Mas Sión dijo: Dejóme Jehová, y el Señor se olvidó de mí. 15¿Olvidaráse la mujer de lo que parió, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque se olviden ellas, yo no me olvidaré de ti. 16He aquí que en las palmas te tengo esculpida: delante de mí están siempre tus muros. 17Tus edificadores vendrán aprisa; tus destruidores y tus asoladores saldrán de ti. 18Alza tus ojos alrededor, y mira: todos estos se han reunido, han venido a ti. Vivo yo, dice Jehová, que de todos, como de vestidura de honra, serás vestida; y de ellos serás ceñida como novia.

Un profeta que habla a Israel en crisis, lleno de promesas de consuelo y de un Salvador que viene.

Aparece en

Versículos relacionados

Romanos 12:10
Amándoos los unos a los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos a los otros;

Ámense como hermanos y prefiéranse en honra unos a otros.

Salmos 133:1
¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos igualmente en uno!

Un cántico sobre lo bueno que es que los hermanos, en la familia o en el pueblo de Dios, vivan unidos.

Salmos 103:17
Mas la misericordia de Jehová desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos;

La misericordia de Dios dura de generación en generación, hasta los hijos de los hijos.

Efesios 4:2-3
Con toda humildad y mansedumbre, con paciencia soportando los unos a los otros en amor; Solícitos a guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

La humildad, la mansedumbre y la paciencia guardan el vínculo de la paz.