Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho.
Cada vida es formada por Dios: hecha de manera formidable y maravillosa.
¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿y adónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú: y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás. Si tomare las alas del alba, y habitare en el extremo de la mar, Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.
No hay lugar adonde puedas ir donde Dios no esté, y aun allí Su mano te guiará.
RV 19094Pues aun no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. 5Detrás y delante me guarneciste, y sobre mí pusiste tu mano. 6Más maravillosa es la ciencia que mi capacidad; alta es, no puedo comprenderla. 7¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿y adónde huiré de tu presencia? 8Si subiere a los cielos, allí estás tú: y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás. 9Si tomare las alas del alba, y habitare en el extremo de la mar, 10Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. 11Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá tocante a mí. 12Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día: lo mismo te son las tinieblas que la luz. 13Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre.
El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.
Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho.
Cada vida es formada por Dios: hecha de manera formidable y maravillosa.
Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, has entendido desde lejos mis pensamientos.
Dios te conoce por completo: cuando te sientas, cuando te levantas, lo que piensas.
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: pruébame y reconoce mis pensamientos: Y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.
Una oración para entregar tus pensamientos: deja que Dios sea quien examine, para que tú puedas parar, y pídele que te guíe.