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Salmos 32:1

Salmos 32:1
Bienaventurado aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.

David habla del alivio de ser perdonado: bienaventurado aquel cuyo pecado es borrado.

RV 1909

Salmos 32:1 en contexto

1Bienaventurado aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados. 2Bienaventurado el hombre a quien no imputa Jehová la iniquidad, y en cuyo espíritu no hay superchería. 3Mientras callé, envejeciéronse mis huesos en mi gemir todo el día. 4Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; volvióse mi verdor en sequedades de estío. (Selah.)

El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.

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Versículos relacionados

Lucas 15:20
Y levantándose, vino a su padre. Y como aun estuviese lejos, violo su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y echóse sobre su cuello, y besóle.

En la parábola de Jesús, el padre ve a su hijo de lejos y corre a abrazarlo. Así recibe Dios a quien vuelve.

Lucas 23:34
Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestidos, echaron suertes.

Desde la cruz, Jesús ora por quienes lo están crucificando.

Mateo 6:14-15
Porque si perdonareis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial. Mas si no perdonareis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Las palabras de Jesús justo después del Padre Nuestro: recibir el perdón de Dios y perdonar a otros van juntos. Perdonar suele llevar tiempo, y nunca significa aceptar el daño.

Colosenses 3:13
Sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Pablo a una iglesia: sopórtense las faltas y perdónense, como Cristo los perdonó. Perdonar no es lo mismo que aceptar el daño.