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Mateo 6:14-15

Mateo 6:14-15
Porque si perdonareis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial. Mas si no perdonareis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Las palabras de Jesús justo después del Padre Nuestro: recibir el perdón de Dios y perdonar a otros van juntos. Perdonar suele llevar tiempo, y nunca significa aceptar el daño.

RV 1909

Mateo 6:14-15 en contexto

11Danos hoy nuestro pan cotidiano. 12Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 13Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. 14Porque si perdonareis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial. 15Mas si no perdonareis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. 16Y cuando ayunáis, no seáis como los hipócritas, austeros; porque ellos demudan sus rostros para parecer a los hombres que ayunan: de cierto os digo, que ya tienen su pago. 17Mas tú, cuando ayunas, unge tu cabeza y lava tu rostro; 18Para no parecer a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto: y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.

El Evangelio escrito para lectores judíos: la vida y enseñanza de Jesús, incluido el Sermón del Monte.

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Versículos relacionados

Mateo 18:21-22
Entonces Pedro, llegándose a él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete? Jesús le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete.

Pedro pregunta si siete veces bastan; Jesús responde setenta veces siete: un perdón que deja de contar. No es un llamado a quedarte donde te hacen daño.

Lucas 15:20
Y levantándose, vino a su padre. Y como aun estuviese lejos, violo su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y echóse sobre su cuello, y besóle.

En la parábola de Jesús, el padre ve a su hijo de lejos y corre a abrazarlo. Así recibe Dios a quien vuelve.

Marcos 11:25
Y cuando estuviereis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que vuestro Padre que está en los cielos os perdone también a vosotros vuestras ofensas.

Cuando ores, perdona lo que tengas contra alguien, para que tu Padre que está en los cielos también te perdone a ti. Perdonar puede llevar tiempo, y nunca significa aceptar el daño.

Salmos 32:1
Bienaventurado aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.

David habla del alivio de ser perdonado: bienaventurado aquel cuyo pecado es borrado.