Entonces Pedro, llegándose a él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete? Jesús le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete.
Pedro pregunta si siete veces bastan; Jesús responde setenta veces siete: un perdón que deja de contar. No es un llamado a quedarte donde te hacen daño.