Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salud: y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.
Una de las últimas promesas de los profetas del Antiguo Testamento: un sol de justicia que nace, y en sus alas trae salud (3:20 en algunas Biblias católicas).