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Mateo 18:21-22

Mateo 18:21-22
Entonces Pedro, llegándose a él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete? Jesús le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete.

Pedro pregunta si siete veces bastan; Jesús responde setenta veces siete: un perdón que deja de contar. No es un llamado a quedarte donde te hacen daño.

RV 1909

Mateo 18:21-22 en contexto

18De cierto os digo que todo lo que ligareis en la tierra, será ligado en el cielo; y todo lo que desatareis en la tierra, será desatado en el cielo. 19Otra vez os digo, que si dos de vosotros se convinieren en la tierra, de toda cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos. 21Entonces Pedro, llegándose a él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete? 22Jesús le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete. 23Por lo cual, el reino de los cielos es semejante a un hombre rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos. 24Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. 25Mas a éste, no pudiendo pagar, mandó su señor venderle, y a su mujer e hijos, con todo lo que tenía, y que se le pagase.

El Evangelio escrito para lectores judíos: la vida y enseñanza de Jesús, incluido el Sermón del Monte.

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Versículos relacionados

Marcos 11:25
Y cuando estuviereis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que vuestro Padre que está en los cielos os perdone también a vosotros vuestras ofensas.

Cuando ores, perdona lo que tengas contra alguien, para que tu Padre que está en los cielos también te perdone a ti. Perdonar puede llevar tiempo, y nunca significa aceptar el daño.

Mateo 6:14-15
Porque si perdonareis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial. Mas si no perdonareis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Las palabras de Jesús justo después del Padre Nuestro: recibir el perdón de Dios y perdonar a otros van juntos. Perdonar suele llevar tiempo, y nunca significa aceptar el daño.

Romanos 12:19
No os venguéis vosotros mismos, amados míos; antes dad lugar a la ira; porque escrito está: Mía es la venganza: yo pagaré, dice el Señor.

No tienes que vengarte. Dejar la justicia en manos de Dios es parte de perdonar.

Lucas 15:20
Y levantándose, vino a su padre. Y como aun estuviese lejos, violo su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y echóse sobre su cuello, y besóle.

En la parábola de Jesús, el padre ve a su hijo de lejos y corre a abrazarlo. Así recibe Dios a quien vuelve.