Mirad, pues, cómo andéis avisadamente; no como necios, mas como sabios; Redimiendo el tiempo, porque los días son malos.
Vive con cuidado y con sabiduría, aprovechando bien el tiempo.
En el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento.
En Cristo están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.
RV 19091Porque quiero que sepáis cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron mi rostro en carne; 2Para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo; 3En el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento. 4Y esto digo, para que nadie os engañe con palabras persuasivas. 5Porque aunque estoy ausente con el cuerpo, no obstante con el espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro concierto, y la firmeza de vuestra fe en Cristo. 6Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él:
Pablo señala a una iglesia joven que Cristo es suficiente, y muestra cómo es la vida nueva en casa.
Mirad, pues, cómo andéis avisadamente; no como necios, mas como sabios; Redimiendo el tiempo, porque los días son malos.
Vive con cuidado y con sabiduría, aprovechando bien el tiempo.
Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; mas en la multitud de consejeros se afirman.
Los planes fracasan sin consejo y se afirman con muchos consejeros. La sabiduría pide ayuda.
El camino del necio es derecho en su opinión: mas el que obedece al consejo es sabio.
Cada uno cree que su camino es el correcto; el sabio es el que escucha el consejo.
Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra: mas con los humildes es la sabiduría.
La soberbia termina en deshonra; la sabiduría vive con los humildes.