Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo.
Jesús no promete una vida sin aflicción. Promete paz en Él, porque Él ha vencido al mundo.
De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me hará el hombre.
Porque Dios prometió no dejarte nunca, puedes decir confiadamente: el Señor es mi ayudador.
RV 19093Acordaos de los presos, como presos juntamente con ellos; y de los afligidos, como que también vosotros mismos sois del cuerpo. 4Honroso es en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; mas a los fornicarios y a los adúlteros juzgará Dios. 5Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré. 6De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me hará el hombre. 7Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; la fe de los cuales imitad, considerando cuál haya sido el éxito de su conducta. 8Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. 9No seáis llevados de acá para allá por doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es afirmar el corazón en la gracia, no en viandas, que nunca aprovecharon a los que anduvieron en ellas.
Una carta a creyentes tentados a rendirse, que muestra a Jesús como superior a todo lo anterior.
Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo.
Jesús no promete una vida sin aflicción. Promete paz en Él, porque Él ha vencido al mundo.
En el día que temo, yo en ti confío.
Una oración honesta para los momentos de miedo: cuando tema, en Ti confiaré.
Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza.
Pablo a un joven pastor temeroso: el Espíritu que Dios da no es de cobardía, sino de fortaleza, de amor y de templanza. Sentir miedo no es fracasar, y no estás solo en él.
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Dios promete Su presencia, Su fuerza y Su ayuda cuando el miedo aprieta.