EN

Hebreos 13:6

Hebreos 13:6
De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me hará el hombre.

Porque Dios prometió no dejarte nunca, puedes decir confiadamente: el Señor es mi ayudador.

RV 1909

Hebreos 13:6 en contexto

3Acordaos de los presos, como presos juntamente con ellos; y de los afligidos, como que también vosotros mismos sois del cuerpo. 4Honroso es en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; mas a los fornicarios y a los adúlteros juzgará Dios. 5Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré. 6De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me hará el hombre. 7Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; la fe de los cuales imitad, considerando cuál haya sido el éxito de su conducta. 8Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. 9No seáis llevados de acá para allá por doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es afirmar el corazón en la gracia, no en viandas, que nunca aprovecharon a los que anduvieron en ellas.

Una carta a creyentes tentados a rendirse, que muestra a Jesús como superior a todo lo anterior.

Aparece en

Versículos relacionados

Juan 16:33
Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo.

Jesús no promete una vida sin aflicción. Promete paz en Él, porque Él ha vencido al mundo.

Salmos 56:3
En el día que temo, yo en ti confío.

Una oración honesta para los momentos de miedo: cuando tema, en Ti confiaré.

2 Timoteo 1:7
Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza.

Pablo a un joven pastor temeroso: el Espíritu que Dios da no es de cobardía, sino de fortaleza, de amor y de templanza. Sentir miedo no es fracasar, y no estás solo en él.

Isaías 41:10
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Dios promete Su presencia, Su fuerza y Su ayuda cuando el miedo aprieta.