EN

1 Timoteo 6:10

1 Timoteo 6:10
Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

No el dinero, sino el amor al dinero es la raíz de la que advierte Pablo: desearlo a toda costa trae mucho dolor.

RV 1909

1 Timoteo 6:10 en contexto

7Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. 8Así que, teniendo sustento y con qué cubrirnos, seamos contentos con esto. 9Porque los que quieren enriquecerse, caen en tentación y lazo, y en muchas codicias locas y dañosas, que hunden a los hombres en perdición y muerte. 10Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. 11Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, la caridad, la paciencia, la mansedumbre. 12Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo eres llamado, habiendo hecho buena profesión delante de muchos testigos. 13Te mando delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que testificó la buena profesión delante de Poncio Pilato,

Las instrucciones de Pablo a su joven colaborador Timoteo, que dirigía una iglesia en Éfeso.

Aparece en

Versículos relacionados

Mateo 6:24
Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir a Dios y a Mammón.

El dinero es buen siervo y mal señor; no puedes dar todo tu corazón a Dios y a él a la vez.

Proverbios 30:8-9
Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan que he menester; No sea que me harte, y te niegue, y diga, ¿Quién es Jehová? o no sea que siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios.

Una oración por lo suficiente: ni pobreza ni riquezas, porque las dos pueden alejar el corazón de Dios.

Eclesiastés 5:10
El que ama el dinero, no se hartará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.

Amar el dinero nunca lleva a tener suficiente. El Predicador lo dice claro, por experiencia.

2 Corintios 9:7
Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, o por necesidad; porque Dios ama el dador alegre.

Da lo que decidiste en tu corazón, con libertad y alegría, no bajo presión.