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Apocalipsis 1:18

Apocalipsis 1:18
Y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte:

El Cristo resucitado: estuve muerto, y he aquí que vivo para siempre, y tengo las llaves de la muerte.

RV 1909

Apocalipsis 1:18 en contexto

15Y sus pies semejantes al latón fino, ardientes como en un horno; y su voz como ruido de muchas aguas. 16Y tenía en su diestra siete estrellas: y de su boca salía una espada aguda de dos filos. Y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. 17Y cuando yo le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último; 18Y el que vivo, y he sido muerto; y he aquí que vivo por siglos de siglos, Amén. Y tengo las llaves del infierno y de la muerte: 19Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de éstas: 20El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y los siete candeleros de oro. Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias; y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.

La visión de Juan sobre la victoria final de Cristo y un cielo nuevo y una tierra nueva.

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Versículos relacionados

Isaías 53:5
Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.

El siervo sufriente de Isaías, cumplido en Jesús: Sus heridas traen paz con Dios y sanidad desde la raíz, primero del pecado (1 Pedro 2:24), y al final de toda herida.

Romanos 5:8
Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Dios no esperó a que fuéramos dignos de amor: Cristo murió por nosotros siendo aún pecadores.

Mateo 21:9
Y las gentes que iban delante, y las que iban detrás, aclamaban diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!

Domingo de Ramos: la multitud recibe a Jesús en Jerusalén con hosannas, bendiciendo al que viene en el nombre del Señor.

1 Pedro 1:3
Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos ha regenerado en esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos,

Porque Jesús resucitó de los muertos, Dios da una esperanza viva, un nuevo nacimiento a una esperanza que vive.