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Ester 4:14

Ester 4:14
Porque si absolutamente callares en este tiempo, respiro y libertación tendrán los Judíos de otra parte; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora te han hecho llegar al reino?

El desafío de Mardoqueo a Ester: quizá estás donde estás precisamente para esta hora.

RV 1909

Ester 4:14 en contexto

11Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey saben, que cualquier hombre o mujer que entra al rey al patio de adentro sin ser llamado, por una sola ley ha de morir: salvo aquel a quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá: y yo no he sido llamada para entrar al rey estos treinta días. 12Y dijeron a Mardochêo las palabras de Esther. 13Entonces dijo Mardochêo que respondiesen a Esther: No pienses en tu alma, que escaparás en la casa del rey más que todos los Judíos: 14Porque si absolutamente callares en este tiempo, respiro y libertación tendrán los Judíos de otra parte; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora te han hecho llegar al reino? 15Y Esther dijo que respondiesen a Mardochêo: 16Ve, y junta a todos los Judíos que se hallan en Susán, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche ni día: yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y así entraré al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca. 17Entonces se fue Mardochêo, e hizo conforme a todo lo que le mandó Esther.

Una reina judía en la corte persa arriesga su vida para salvar a su pueblo; el texto hebreo nunca nombra a Dios, pero Su mano se percibe en todo.

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Versículos relacionados

Daniel 3:17-18
He aquí nuestro Dios a quien honramos, puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que tu dios no adoraremos, ni tampoco honraremos la estatua que has levantado.

Nuestro Dios puede librarnos, dijeron los tres amigos de Daniel, y aunque no lo haga, no nos postraremos.

2 Timoteo 1:7
Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza.

Pablo a un joven pastor temeroso: el Espíritu que Dios da no es de cobardía, sino de fortaleza, de amor y de templanza. Sentir miedo no es fracasar, y no estás solo en él.

Hechos 4:29
Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y da a tus siervos que con toda confianza hablen tu palabra;

Amenazados por las autoridades, los primeros creyentes no pidieron seguridad, sino valor para hablar.

Juan 16:33
Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo.

Jesús no promete una vida sin aflicción. Promete paz en Él, porque Él ha vencido al mundo.