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Éxodo 34:21

Éxodo 34:21
Seis días trabajarás, mas en el séptimo día cesarás: cesarás aun en la arada y en la siega.

El descanso se mandaba incluso en la época de más trabajo, en la arada y en la siega.

RV 1909

Éxodo 34:21 en contexto

18La fiesta de los ázimos guardarás: siete días comerás por leudar, según te he mandado, en el tiempo del mes de Abib; porque en el mes de Abib saliste de Egipto. 19Todo lo que abre matriz, mío es; y de tu ganado todo primerizo de vaca o de oveja que fuere macho. 20Empero redimirás con cordero el primerizo del asno; y si no lo redimieres, le has de cortar la cabeza. Redimirás todo primogénito de tus hijos, y no serán vistos vacíos delante de mí. 21Seis días trabajarás, mas en el séptimo día cesarás: cesarás aun en la arada y en la siega. 22Y te harás la fiesta de las semanas a los principios de la siega del trigo: y la fiesta de la cosecha a la vuelta del año. 23Tres veces en el año será visto todo varón tuyo delante del Señoreador Jehová, Dios de Israel. 24Porque yo arrojaré las gentes de tu presencia, y ensancharé tu término: y ninguno codiciará tu tierra, cuando tú subieres para ser visto delante de Jehová tu Dios tres veces en el año.

El rescate de Israel de la esclavitud en Egipto, el pacto en el Sinaí y el camino por el desierto.

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Versículos relacionados

Lucas 10:41-42
Pero respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, cuidadosa estás, y con las muchas cosas estás turbada: Empero una cosa es necesaria; y María escogió la buena parte, la cual no le será quitada.

Jesús a Marta, afanada y turbada con muchas cosas: una sola cosa es necesaria, y María la escogió: estar a Sus pies.

1 Reyes 19:5-7
Y echándose debajo del enebro, quedóse dormido: y he aquí luego un ángel que le tocó, y le dijo: Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y un vaso de agua: y comió y bebió, y volvióse a dormir. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, tocóle, diciendo: Levántate, come: porque gran camino te resta.

Elías, agotado y deseando morir, no recibe reproches: Dios lo deja dormir, le da comida y agua, y le dice que el camino que le queda es largo.

Salmos 46:10
Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado seré en la tierra.

Dicho sobre un mundo en alboroto: deja de luchar y recuerda quién es Dios. No tienes que sostenerlo todo tú.

Salmos 118:5
Desde la angustia invoqué a JAH; y respondióme JAH, poniéndome en anchura.

Desde la angustia, el salmista clamó, y Dios le respondió poniéndolo en un lugar amplio.