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Jeremías 17:7-8

Jeremías 17:7-8
Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque él será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raices, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto.

La confianza es como raíces que llegan al río: el calor y la sequía llegan igual, pero el árbol sigue verde.

RV 1909

Jeremías 17:7-8 en contexto

4Y habrá en ti cesación de tu heredad, la cual yo te di, y te haré servir a tus enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis encendido en mi furor, para siempre arderá. 5Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. 6Pues será como la retama en el desierto, y no verá cuando viniere el bien; sino que morará en las securas en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. 7Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. 8Porque él será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raices, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto. 9Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? 10Yo Jehová, que escudriño el corazón, que pruebo los riñones, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras. 11Como la perdiz que cubre lo que no puso, es el que allega riquezas, y no con justicia; en medio de sus días las dejará, y en su postrimería será insipiente.

El profeta que anunció la caída de Jerusalén, la vivió y escribió a los llevados al exilio.

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Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.

Una promesa para apoyarse, no un examen que aprobar: Dios mismo guarda en paz a quien se apoya en Él.

Salmos 31:14-15
Mas yo en ti confié, oh Jehová: yo dije: Dios mío eres tú. En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.

En medio del peligro, una confesión sencilla: Tú eres mi Dios, y mis tiempos están en Tu mano.

Salmos 9:10
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Cuanto más conoces a Dios, más puedes confiar en Él: no ha desamparado a los que lo buscan.

Salmos 62:8
Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.)

Confía en Él en todo tiempo y derrama ante Él tu corazón: Dios es nuestro amparo.