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Salmos 31:14-15

Salmos 31:14-15
Mas yo en ti confié, oh Jehová: yo dije: Dios mío eres tú. En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.

En medio del peligro, una confesión sencilla: Tú eres mi Dios, y mis tiempos están en Tu mano.

RV 1909

Salmos 31:14-15 en contexto

11De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos en gran manera, y horror a mis conocidos: los que me veían fuera, huían de mí. 12He sido olvidado de su corazón como un muerto: he venido a ser como un vaso perdido. 13Porque he oído afrenta de muchos; miedo por todas partes, cuando consultaban juntos contra mí, e ideaban quitarme la vida. 14Mas yo en ti confié, oh Jehová: yo dije: Dios mío eres tú. 15En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores. 16Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo: sálvame por tu misericordia. 17No sea yo confundido, oh Jehová, ya que te he invocado; sean corridos los impíos, estén mudos en el profundo. 18Enmudezcan los labios mentirosos, que hablan contra el justo cosas duras, con soberbia y menosprecio.

El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.

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Versículos relacionados

Jeremías 17:7-8
Bendito el varón que se fía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque él será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raices, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto.

La confianza es como raíces que llegan al río: el calor y la sequía llegan igual, pero el árbol sigue verde.

Salmos 62:8
Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.)

Confía en Él en todo tiempo y derrama ante Él tu corazón: Dios es nuestro amparo.

Isaías 26:3
Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.

Una promesa para apoyarse, no un examen que aprobar: Dios mismo guarda en paz a quien se apoya en Él.

Proverbios 3:5-6
Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.

Apóyate en Dios y no en tu propia prudencia, y Él enderezará tu camino.

Eclesiastés 3:1
Para todas las cosas hay sazón, y todo lo que se quiere debajo del cielo, tiene su tiempo:

Todo tiene su tiempo, y cada tiempo está en las manos de Dios.