El rico se enseñoreará de los pobres; y el que toma prestado, siervo es del que empresta.
Una observación realista sobre las deudas: pedir prestado puede ponerte en manos de otro.
Porque ¿cuál de vosotros, queriendo edificar una torre, no cuenta primero sentado los gastos, si tiene lo que necesita para acabarla?
Jesús da por hecho que quien edifica con sabiduría se sienta primero a calcular los gastos.
RV 190925Y muchas gentes iban con él; y volviéndose les dijo: 26Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su vida, no puede ser mi discípulo. 27Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. 28Porque ¿cuál de vosotros, queriendo edificar una torre, no cuenta primero sentado los gastos, si tiene lo que necesita para acabarla? 29Porque después que haya puesto el fundamento, y no pueda acabarla, todos los que lo vieren, no comiencen a hacer burla de él, 30Diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. 31¿O cuál rey, habiendo de ir a hacer guerra contra otro rey, sentándose primero no consulta si puede salir al encuentro con diez mil al que viene contra él con veinte mil?
Un relato cuidadoso de la vida de Jesús, atribuido tradicionalmente a Lucas, el médico, con la historia más completa de Su nacimiento.
El rico se enseñoreará de los pobres; y el que toma prestado, siervo es del que empresta.
Una observación realista sobre las deudas: pedir prestado puede ponerte en manos de otro.
El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel: y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?
La fidelidad con lo poco, también con el dinero, es donde empieza la confianza para lo mucho.
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Pablo agradece a una iglesia que le dio de lo poco que tenía: mi Dios suplirá todo lo que te falta, conforme a Sus riquezas en Cristo.
A Jehová empresta el que da al pobre, y él le dará su paga.
Dar al pobre cuenta como prestarle a Jehová mismo.