Porque ¿cuál de vosotros, queriendo edificar una torre, no cuenta primero sentado los gastos, si tiene lo que necesita para acabarla?
Jesús da por hecho que quien edifica con sabiduría se sienta primero a calcular los gastos.
El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel: y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?
La fidelidad con lo poco, también con el dinero, es donde empieza la confianza para lo mucho.
RV 19097Después dijo a otro: ¿Y tú, cuánto debes? Y él dijo: Cien coros de trigo. Y él le dijo: Toma tu obligación, y escribe ochenta. 8Y alabó el señor al mayordomo malo por haber hecho discretamente; porque los hijos de este siglo son en su generación más sagaces que los hijos de luz. 9Y yo os digo: Haceos amigos de las riquezas de maldad, para que cuando faltareis, os reciban en las moradas eternas. 10El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel: y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. 11Pues si en las malas riquezas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? 12Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro? 13Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o se allegará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. 14Y oían también todas estas cosas los Fariseos, los cuales eran avaros, y se burlaban de él.
Un relato cuidadoso de la vida de Jesús, atribuido tradicionalmente a Lucas, el médico, con la historia más completa de Su nacimiento.
Porque ¿cuál de vosotros, queriendo edificar una torre, no cuenta primero sentado los gastos, si tiene lo que necesita para acabarla?
Jesús da por hecho que quien edifica con sabiduría se sienta primero a calcular los gastos.
A Jehová empresta el que da al pobre, y él le dará su paga.
Dar al pobre cuenta como prestarle a Jehová mismo.
El rico se enseñoreará de los pobres; y el que toma prestado, siervo es del que empresta.
Una observación realista sobre las deudas: pedir prestado puede ponerte en manos de otro.
A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en la incertidumbre de las riquezas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia de que gocemos: Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, que con facilidad comuniquen;
A los que tienen mucho: no confíen en riquezas inciertas; disfruten lo que Dios da y sean ricos en generosidad.