De mala fama no tendrá temor: su corazón está apercibido, confiado en Jehová.
Un corazón firme y confiado en Jehová no vive dominado por el temor a lo que digan de él.
¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aun vuestros cabellos están todos contados. Así que, no temáis: más valéis vosotros que muchos pajarillos.
Ni un pajarillo cae sin que lo sepa tu Padre, y Él tiene contados tus cabellos. Tú vales más.
RV 190926Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse. 27Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído predicadlo desde los terrados. 28Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. 29¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. 30Pues aun vuestros cabellos están todos contados. 31Así que, no temáis: más valéis vosotros que muchos pajarillos. 32Cualquiera pues, que me confesare delante de los hombres, le confesaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos. 33Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos. 34No penséis que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para meter paz, sino espada.
El Evangelio escrito para lectores judíos: la vida y enseñanza de Jesús, incluido el Sermón del Monte.
De mala fama no tendrá temor: su corazón está apercibido, confiado en Jehová.
Un corazón firme y confiado en Jehová no vive dominado por el temor a lo que digan de él.
No temáis, manada pequeña; porque al Padre ha placido daros el reino.
Jesús llama manada pequeña a los Suyos que temen, y les dice que al Padre le agrada darles el reino.
Busqué a Jehová, y él me oyó, y libróme de todos mis temores.
El testimonio de David en un tiempo de miedo: buscó al Señor, y el Señor le respondió y lo libró de todos sus temores.
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Dios promete Su presencia, Su fuerza y Su ayuda cuando el miedo aprieta.