Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aun en el valle de sombra de muerte, no estás solo.
Mas luego Jesús les habló, diciendo: Confiad, yo soy; no tengáis miedo.
En la tormenta de noche, Jesús habla primero: tened ánimo, yo soy, no tengáis miedo.
RV 190924Y ya el barco estaba en medio de la mar, atormentado de las ondas; porque el viento era contrario. 25Mas a la cuarta vela de la noche, Jesús fue a ellos andando sobre la mar. 26Y los discípulos, viéndole andar sobre la mar, se turbaron, diciendo: Fantasma es. Y dieron voces de miedo. 27Mas luego Jesús les habló, diciendo: Confiad, yo soy; no tengáis miedo. 28Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si tú eres, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. 29Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. 30Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo; y comenzándose a hundir, dio voces, diciendo: Señor, sálvame.
El Evangelio escrito para lectores judíos: la vida y enseñanza de Jesús, incluido el Sermón del Monte.
Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aun en el valle de sombra de muerte, no estás solo.
En el día que temo, yo en ti confío.
Una oración honesta para los momentos de miedo: cuando tema, en Ti confiaré.
Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará.
Esfuérzate y sé valiente. Él no te dejará ni te desamparará.
Y ahora, así dice Jehová Criador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.
No temas: el Dios que te formó te ha redimido, sabe tu nombre y te llama suyo.