Estos confían en carros, y aquéllos en caballos: mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.
Otros se apoyan en sus recursos; el pueblo de Dios se acuerda de Su nombre.
Mas yo en tu misericordia he confiado: alegraráse mi corazón en tu salud.
Después de preguntar a Dios hasta cuándo, el salmista termina confiando en Su misericordia. Las dos cosas caben en la oración.
RV 19092¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, con ansiedad en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? 3Mira, óyeme, Jehová Dios mío: alumbra mis ojos, porque no duerma en muerte; 4Porque no diga mi enemigo, Vencílo: mis enemigos se alegrarán, si yo resbalare. 5Mas yo en tu misericordia he confiado: alegraráse mi corazón en tu salud. 6Cantaré a Jehová, porque me ha hecho bien.
El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.
Estos confían en carros, y aquéllos en caballos: mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria.
Otros se apoyan en sus recursos; el pueblo de Dios se acuerda de Su nombre.
En el día que temo, yo en ti confío.
Una oración honesta para los momentos de miedo: cuando tema, en Ti confiaré.
Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir por heredad; y salió sin saber dónde iba.
Abraham salió sin saber adónde iba. La confianza a menudo avanza antes de ver el mapa.
He aquí Dios es salud mía; aseguraréme, y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, el cual ha sido salud para mí.
Una decisión tanto como un sentimiento: confiaré y no temeré, porque Dios es mi fortaleza y mi canción.