El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en él confiaré.
Habitar al abrigo de Dios es descansar bajo Su sombra: mi refugio, mi castillo.
De día mandará Jehová su misericordia, y de noche su canción será conmigo, y oración al Dios de mi vida.
De día Su misericordia, y de noche Su canción y una oración: Dios está contigo a toda hora.
RV 19095¿Por qué te abates, oh alma mía, y te conturbas en mí? Espera a Dios; porque aun le tengo de alabar por las saludes de su presencia. 6Dios mío, mi alma está en mí abatida: acordaréme por tanto de ti desde tierra del Jordán, y de los Hermonitas, desde el monte de Mizhar. 7Un abismo llama a otro a la voz de tus canales: todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. 8De día mandará Jehová su misericordia, y de noche su canción será conmigo, y oración al Dios de mi vida. 9Diré a Dios: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué andaré yo enlutado por la opresión del enemigo? 10Mientras se están quebrantando mis huesos, mis enemigos me afrentan, diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios? 11¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te conturbas en mí? Espera a Dios; porque aun le tengo de alabar; es él salvamento delante de mí, y el Dios mío.
El libro de oración de Israel: cantos de confianza, lamento, gratitud y alabanza, muchos de David.
El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en él confiaré.
Habitar al abrigo de Dios es descansar bajo Su sombra: mi refugio, mi castillo.
Por demás os es el madrugar a levantaros, el veniros tarde a reposar, el comer pan de dolores: pues que a su amado dará Dios el sueño.
El trabajo afanoso, de madrugada y hasta tarde, no compra el descanso; el sueño es un regalo de Dios. Una noche en vela no significa que te ame menos.
Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre.
El Señor es un pastor que provee, da descanso y restaura tu alma.
Cuando me acordaré de ti en mi lecho, cuando meditaré de ti en las velas de la noche. Porque has sido mi socorro; y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
Cuando no puedes dormir, las velas de la noche pueden ser un tiempo para acordarte de Dios y descansar a Su sombra.