Por demás os es el madrugar a levantaros, el veniros tarde a reposar, el comer pan de dolores: pues que a su amado dará Dios el sueño.
El trabajo afanoso, de madrugada y hasta tarde, no compra el descanso; el sueño es un regalo de Dios. Una noche en vela no significa que te ame menos.