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Lucas 22:19-20

Lucas 22:19-20
Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí. Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.

Jueves Santo: en la última cena Jesús da el pan y el vaso, Su cuerpo y Su sangre entregados por vosotros.

RV 1909

Lucas 22:19-20 en contexto

16Porque os digo que no comeré más de ella, hasta que se cumpla en el reino de Dios. 17Y tomando el vaso, habiendo dado gracias, dijo: Tomad esto, y partidlo entre vosotros; 18Porque os digo, que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga. 19Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí. 20Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. 21Con todo eso, he aquí la mano del que me entrega, conmigo en la mesa. 22Y a la verdad el Hijo del hombre va, según lo que está determinado; empero ¡ay de aquel hombre por el cual es entregado! 23Ellos entonces comenzaron a preguntar entre sí, cuál de ellos sería el que había de hacer esto.

Un relato cuidadoso de la vida de Jesús, atribuido tradicionalmente a Lucas, el médico, con la historia más completa de Su nacimiento.

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Versículos relacionados

Juan 13:34-35
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros: como os he amado, que también os améis los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

El mandamiento nuevo de Jesús: amarnos unos a otros como Él nos amó.

Mateo 21:9
Y las gentes que iban delante, y las que iban detrás, aclamaban diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!

Domingo de Ramos: la multitud recibe a Jesús en Jerusalén con hosannas, bendiciendo al que viene en el nombre del Señor.

Lucas 23:34
Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y partiendo sus vestidos, echaron suertes.

Desde la cruz, Jesús ora por quienes lo están crucificando.

Isaías 53:5
Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.

El siervo sufriente de Isaías, cumplido en Jesús: Sus heridas traen paz con Dios y sanidad desde la raíz, primero del pecado (1 Pedro 2:24), y al final de toda herida.