Misericordia y verdad no te desamparen; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón:
Mantén juntas la misericordia y la verdad, cerca como un collar y escritas en tu corazón.
Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos pequeñitos, a mí lo hicisteis.
Cada bondad hacia alguien olvidado, dice Jesús, se la hacemos a Él.
RV 190937Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos? ¿o sediento, y te dimos de beber? 38¿Y cuándo te vimos huésped, y te recogimos? ¿o desnudo, y te cubrimos? 39¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 40Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos pequeñitos, a mí lo hicisteis. 41Entonces dirá también a los que estarán a la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y para sus ángeles: 42Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43Fui huésped, y no me recogisteis; desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.
El Evangelio escrito para lectores judíos: la vida y enseñanza de Jesús, incluido el Sermón del Monte.
Misericordia y verdad no te desamparen; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón:
Mantén juntas la misericordia y la verdad, cerca como un collar y escritas en tu corazón.
Mas cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo;
La bondad de Dios llegó primero y nos salvó por misericordia, no por algo que hubiéramos hecho.
Y finalmente, sed todos de un mismo corazón, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;
Una lista breve para convivir: un mismo corazón, compasión, amor fraternal, misericordia y amabilidad.
Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo: porque él es benigno para con los ingratos y malos.
Bondad incluso con los ingratos, porque así los trata Dios.