Y finalmente, sed todos de un mismo corazón, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;
Una lista breve para convivir: un mismo corazón, compasión, amor fraternal, misericordia y amabilidad.
Misericordia y verdad no te desamparen; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón:
Mantén juntas la misericordia y la verdad, cerca como un collar y escritas en tu corazón.
RV 19091Hijo mío, no te olvides de mi ley; y tu corazón guarde mis mandamientos: 2Porque largura de días, y años de vida y paz te aumentarán. 3Misericordia y verdad no te desamparen; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón: 4Y hallarás gracia y buena opinión en los ojos de Dios y de los hombres. 5Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu prudencia. 6Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.
Dichos breves de sabiduría práctica para la vida diaria, muchos atribuidos a Salomón.
Y finalmente, sed todos de un mismo corazón, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;
Una lista breve para convivir: un mismo corazón, compasión, amor fraternal, misericordia y amabilidad.
Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos pequeñitos, a mí lo hicisteis.
Cada bondad hacia alguien olvidado, dice Jesús, se la hacemos a Él.
No olvidéis la hospitalidad, porque por ésta algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.
No olvides la hospitalidad; algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.
Mas cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, No por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó, por el lavacro de la regeneración, y de la renovación del Espíritu Santo;
La bondad de Dios llegó primero y nos salvó por misericordia, no por algo que hubiéramos hecho.