Así que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esta es la ley y los profetas.
La regla de oro: trata a los demás como quieres que te traten.
¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, y paciencia, y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía a arrepentimiento?
Es la benignidad de Dios, no Su dureza, la que lleva a las personas a volver a Él.
RV 19091Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, cualquiera que juzgas: porque en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque lo mismo haces, tú que juzgas. 2Mas sabemos que el juicio de Dios es según verdad contra los que hacen tales cosas. 3¿Y piensas esto, oh hombre, que juzgas a los que hacen tales cosas, y haces las mismas, que tú escaparás del juicio de Dios? 4¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, y paciencia, y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía a arrepentimiento? 5Mas por tu dureza, y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la manifestación del justo juicio de Dios; 6El cual pagará a cada uno conforme a sus obras: 7A los que perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, la vida eterna.
La carta más completa de Pablo sobre la gracia, la fe y la vida en el Espíritu, escrita a la iglesia en Roma.
Así que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esta es la ley y los profetas.
La regla de oro: trata a los demás como quieres que te traten.
No olvidéis la hospitalidad, porque por ésta algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.
No olvides la hospitalidad; algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.
La caridad es sufrida, es benigna; la caridad no tiene envidia, la caridad no hace sinrazón, no se ensancha; No es injuriosa, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa el mal; No se huelga de la injusticia, mas se huelga de la verdad; Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor descrito en acciones: sufrido, benigno, sin orgullo, que no piensa el mal. Sufrirlo todo nunca es un llamado a quedarse en el daño.
Y finalmente, sed todos de un mismo corazón, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;
Una lista breve para convivir: un mismo corazón, compasión, amor fraternal, misericordia y amabilidad.