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Isaías 25:8

Isaías 25:8
Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará el Señor toda lágrima de todos los rostros: y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra: porque Jehová lo ha dicho.

Una promesa que Pablo cita al hablar de la resurrección: Dios destruirá la muerte y enjugará las lágrimas de todos los rostros.

RV 1909

Isaías 25:8 en contexto

5Como el calor en lugar seco, así humillarás el orgullo de los extraños; y como calor debajo de nube, harás marchitar el pimpollo de los robustos. 6Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos convite de engordados, convite de purificados, de gruesos tuétanos, de purificados líquidos. 7Y deshará en este monte la máscara de la cobertura con que están cubiertos todos los pueblos, y la cubierta que está extendida sobre todas las gentes. 8Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará el Señor toda lágrima de todos los rostros: y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra: porque Jehová lo ha dicho. 9Y se dirá en aquel día: He aquí éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará: éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salud. 10Porque la mano de Jehová reposará en este monte, y Moab será trillado debajo de él, como es trillada la paja en el muladar. 11Y extenderá su mano por en medio de él, como la extiende el nadador para nadar: y abatirá su soberbia con los miembros de sus manos:

Un profeta que habla a Israel en crisis, lleno de promesas de consuelo y de un Salvador que viene.

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Versículos relacionados

1 Tesalonicenses 4:13-14
Tampoco, hermanos, queremos que ignoréis acerca de los que duermen, que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con él a los que durmieron en Jesús.

Los cristianos también lloran, pero con esperanza: los que mueren en Jesús estarán con Él.

Salmos 34:18
Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salvará a los contritos de espíritu.

Dios no está lejos de un corazón quebrantado. Se acerca a él.

Romanos 14:8
Que si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, o que vivamos, o que muramos, del Señor somos.

Vivamos o muramos, somos del Señor. Se lee a menudo en funerales porque pone la vida y la muerte en Sus manos.

Job 19:25-26
Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo: Y después de deshecha esta mi piel, aun he de ver en mi carne a Dios;

Job lo dice en lo más hondo de su pérdida: aun así sabe que su Redentor vive y que verá a Dios.

Filipenses 1:3
Doy gracias a mi Dios en toda memoria de vosotros,

Pablo, escribiendo a amigos lejanos: cada recuerdo de ellos se vuelve gratitud a Dios.